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Himno a Hécate, Hesíodo

La Teogonía (Θεογονία : Theogonía, literalmente Origen de los dioses) es una obra poética escrita por Hesíodo, poeta de la Antigua Grecia. En su obra, encontramos un Himno a Hécate.

 

Embarazada ésta [Asteria], parió a Hécate, a la que Zeus Crónida honró sobre todos y le procuro espléndidos
regalos, la suerte de participar en la tierra y el mar estéril. Ella también obtuvo en lote la dignidad que
confiere el estrellado cielo y es especialmente respetada por los dioses inmortales. Todavía ahora, cuando

alguno de los hombres de la tierra los propicia, celebrando magníficos sacrificios según costumbre, invoca
repetidamente a Hécate. Muy ffácilmente obtiene gran honor aquel cuyas súplicas acepta complaciente
la Diosa, y le concede prosperidad puesto que está en su mano. Pues cuantos nacieron de Gea y Urano
y obtuvieron honras, ella poseeel lote de todos ellos. En nada la maltrató el Crónida ni tampoco le
quitó  nada de lo que recibió en suerte entre los primeros dioses, los Titanes; sino que sus atribuciones son
las mismas que tuvo desde el principio. Y no por unigénita la Diosa obtuvo en lote menos dignidad, sino
todavía mucha más aún, puesto que Zeus la respeta. Al que ella quiere, grandemente le asiste y ayuda;
en el juicio se sienta junto a los venerables reyes, y en el ágora hace destacar entre la gente al que ella
quiere. O cuando armados de coraza marchan los varones hacia la guerra destructora de hombres, allí la
Diosa asiste a los que quiere decididamente concederles la victoria y encumbrarles de gloria. Es capaz
de asistir a los nobles que quiere y con igual capacidad, cuando los jóvenes compiten en juegos, allí los
asiste y ayuda la diosa; y el vencedor en fuerza y capacidad, fácilmente y contento se lleva un magnifico
premio y proporciona gloria a sus padres. A los que trabajan en el mar intransitable y elevan sus súplicas
a Hécate y al resonante Ennosigeo, fácilmente la ilustre Diosa les concede pesca abundante y fácilmente se
la quita cuando parece segura si así lo desea su corazón. Es capaz de aumentar el ganado en los establos
junto con Hermes, y en cuanto a las manadas de bueyes, los extensos rebaños de cabras y las majadas
de lanudas ovejas, si así lo desea en su corazón, multiplica los pequeños y disminuye los numerosos. Así,
aunque es unigénita, de madre, goza de gran respeto entre todos los Inmortales por sus prerrogativas.
El Crónida la hizo criadora de los jóvenes que después de ella vieron la luz de la Aurora que a muchos
alumbra. Y así, desde siempre, es criadora de la juventud y estas son sus atribuciones.