El Salmón y su mensaje, por Tiné

El salmón, puede ser para muchos un animal no muy conocido. Desde luego en mi caso, no lo era. Me sonaba de haberlo visto muchas veces en los famosos documentales de la 2, donde se muestra siempre su ciclo y como son cazados por los grandes osos de los ríos norteamericanos. No sabía mucho más de lo que se suele explicar en esos documentales. Pero como suele ocurrir, la vida nos pone delante de nosotros mismos momentos de los que debemos de aprender y en los que se espera de nosotros un aprendizaje. Este fue mi ejemplo con el salmón:

Perdido, cansado tras una larga situación que me dejó agotado. Una situación de la que creía que todo se había acabado, que no me había servido para nada y que encima, no tenía ni ganas de seguir, ni ganas de continuar. Sumido en mi propia oscuridad, medité sobre mi situación… Apoyado con la espalda en el gran árbol, lloraba y lloraba. Me sentía perdido y sin fuerzas… Llamé a la Diosa Anciana que acudió en el momento, y sin hablar, me secó las lágrimas y me llevo a la orilla de un río. Yo le pregunté: ¿Qué mensaje me traes oh Gran Anciana…? Y ella, con su bastón señaló la superficie de aquel río, del cual, al momento, apareció un salmón. La miré, me miró, me sonrió y finalizó el viaje.

Tras la meditación, inicié mi búsqueda sobre este animal del que apenas sabía nada y mucho menos simbólicamente o en su aspecto esotérico y me encontré con su mensaje. Con su mensaje fortalecedor y esperanzador.
El Salmón, principalmente no enseña que debemos de vivir cada momento de nuestra vida como una experiencia y conocimiento. Cosa que se nos olvida la mayor parte de las ocasiones, sumidos en lo mundano. No enseña que cuando el influjo de la vida, la corriente y los acontecimientos nos echan para atrás, sabremos que podemos conectar con nuestro interior, con nosotros mismos para sacar nuestro valor y nuestra fuerza necesarios. Nos dice:“Es cierto que la corriente en este momento, es dura, fuerte y estás cansado, pero mira dentro de ti, y saca desde tu parte divina, desde tu alma, tu fuerza, tu voluntad y tu valor, para nadar contra esa corriente como un verdadero héroe”

Cuando el salmón entra en nuestras vidas, debemos de reflexionar si las circunstancias, si lo que estamos viviendo en ese momento, nos benefician, nos traen cosas positivas o por el contrario, solo nos lleva a estados de negatividad. Nos dice: “Amigo, como mis hijos tras mi muerte, has de ser capaz de volver al principio, reconstruyendo la ruta que una vez te trajo hasta aquí. Y tras haber sido capaz de reconstruir tus pasos, y volver al origen, reflexiona sobre la situación.”

Nos enseña también, que las oportunidades están en TODO en todas las situaciones, circunstancias… Que cada recodo de ese río, cuya corriente a veces, parece vencernos, es una verdadera aventura y no debemos verlo o tomarlo como un castigo divino, o como mala suerte. Sino como la oportunidad para la experiencia y el aprendizaje sin nunca rendirse. Nos enseña sobre la fuerza, nos enseña sobre el valor, sobre la determinación, sobre el nunca rendirse y sobre cómo no, los ciclos vitales. El salmón nos ayuda a vivir y a nadar en el río de la vida, que a veces se hace más complicado de lo que parece…

Seamos salmón

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