Archivo por meses: noviembre 2014

El colibrí y su gran enseñanza, por Tiné Estrella de la Tarde

haida_hummingbird_post_cards-r41219db2918a4c8587d3097f5c2110eb_vgbaq_8byvr_512
El colibrí, si algo representa por encima de todo, es la alegría de vivir por sí misma. Si analizamos su comportamiento, este animal, con su largo pico liba el néctar de las flores. Ese dulce manjar. Pero para ello, primero tiene de atravesar las partes más amargas de la flor. Sin olvidar, el esfuerzo que hace, mientras se mantiene inmóvil, aleteando, en su perspicaz vuelo.

Este pequeño pájaro, incansable, recorre una flor tras otra pada adquirir su preciado néctar, la dulzura de la vida. Tiene una actitud verdaderamente incansable, pues se mantiene especialmente a través de esta tarea. Aprendamos de él, a no cansarnos nunca de buscar la felicidad de la vida, los buenos momentos. Por muy complicado que nos parezca, hagámos el esfuerzo de libar el néctar de todas aquellas flores de la vida que nos vamos encontrando. Debemos de tener esa actitud cada día, de tener la voluntad y las ganas de sacar lo mejor del día y de las personas, de los momentos, de las situaciones. En este sentido, me recuerda también mucho a la abeja. Nos da fuerza, hasta en los peores momentos, para sobrepasar cualquier obstáculo que nos sobrevenga.

No olvidemos que una de nuestras grandes lecciones es, disfrutar de la vida cada día, saber valorarla, saber sacar el néctar de cada instante y ser feliz por nosotros mismos, sin tener como fuente de felicidad el exterior, mutable y perecedero. Porque la felicidad, no es un fin, no es una meta. La felicidad es todo el proceso. Ese enorme proceso que llamamos vida. Y la vida es aquello que pasa mientras nos estamos decidiendo a vivirla. No podemos esperar a ser felices hasta que alcancemos las metas o los objetivos que nos propongamos. No podemos esperar a ser felices hasta que las situaciones cambien. Dejémos de ser las víctimas de los acontecimientos, y seamos los verdaderos guionistas de  nuestra obra, nuestra vida.Tenemos que aprender a ser felices, antes, durante y al final de nuestro camino.