Archivo por meses: Noviembre 2010

Luna de Noviembre, por Ayra

Luna de Noviembre: Luna de Luto.
Hemisferio Norte: Noviembre.
Luna en Tauro.

Otros nombres, otras tradiciones: Esta luna recibe el nombre de Luna de Duelo para la Wicca Eclectica, también se conoce como Luna de las Nieblas en las tradiciones de brujería familiar, mientras que los antiguos celtas era conocida como Luna del Oleaje o Luna de la Lechuza. Algunas personas llaman a esta luna Luna Helada. Luna de Nieve, Luna Oscura, Luna de Niebla, Luna Castor, Luna Loca, Luna de las Tormentas, Luna de las Cornamentas.

Hemos entrado en la oscuridad del año mientras los días se hacen las noches frías y largas. El invierno llega a nosotros mientras La Anciana nos habla y dice: “Ven en la oscuridad, explorar lo que hay dentro.”

Noviembre es un mes entre dos mundos, con Samhain hemos entrado en la oscuridad y esperamos el renacimiento de la luz en Yule.

Esta luna, es la luna de descenso, nos da la oportunidad de descender en nosotros mismos y encontrarnos y conocernos. Es a través de este lugar interior que nos podemos conectar con otros reinos. Estas noches podemos a visitar nuestro reino interior, a través de meditaciones, asumiendo la parte oscura que todos tenemos. Es un momento propicio para bajar a nuestro propio ser y enfrentarnos con nuestra sombra.


CORRESPONDENCIAS

Trabajos favorables para la Luna de Luto: contacto con los Espirítus; echar raíces; preparar la transformación, trabajar el amor y los bienes materiales. Es el momento de sanar la garganta, los oídos y las cervicales, para ello usaremos piedras azules sobre el chakra de la garganta.
Frase: Aprendo y crezco a partir del pasado.
Colores: gris, azul, verde mar; la velas pueden ser turquesas, rosadas o incluso de color verde.
Piedras: lapislázuli, turquesa, topacio
Árboles: Ciprés, aliso, avellano
Diosas: Bastet, Isis , Kali, Hécate , Astarté
Hierbas: Cardo, betónica, verbena , hinojo, grano del paraíso, borraja, cincoenrama, cardo
Flores: cactus en flor, el crisantemo
Elemento: Agua
Espíritus de la Naturaleza: las hadas subterráneas, gnomos
Aromas: cedro, flores de cerezo, jacintos, narcisos, menta, limón
Animales: unicornio, escorpión, chacal, búho, ganso, gorrión

Celebrando la Luna de Noviembre

Estamos en un tiempo para terminar y la finalizar la preparación para el regreso de la Luz en Yule. Antes de empezar de nuevo, debemos dejar espacio para las cosas nuevas por la liberación de las cosas que ya no son necesarias y debemos dejar marchar.

Esta Luna, llamada de Duelo, no recibe su nombre de modo aleatorio. El duelo es el proceso por el que se acepta algo que ya no podemos cambiar… ya sea a través de la muerte o algún otro paso, la oportunidad de que lo que esperábamos se ha ido.

Esta es la razón por la que el duelo puede ser tan difícil para la situación de alguien o algunos con los que hemos tenido una relación difícil. La tendencia es mantener la esperanza de que las cosas saldrán de manera diferente. El duelo es el proceso por el cual que se aceptan tal y como son.

Todo aquello que sabemos que hemos perdido (amores, oportunidades, etc) puede ser llorado, para pasar al siguiente estadio de nuestra vida, dejando que se queden lejos de nosotros. Aunque este ritual puede parecer más como un ritual de destierro, solo se trata del duelo mismo, de alejar del todo aquello que ya no puede traernos nada. Puede ser usado para llorar un amor perdido, un familiar fallecido, un trabajo que ya no tenemos… el fín es la liberación, para poder tomar de nuevo la luz y seguir adelante.

Propósito: llorar la relación que hubieras deseado tener, con el fin de liberación, recuperar la energía, y hacer espacio un nuevo crecimiento.

Encendemos una vela negra y decimos:

¡Oh Madre Luna de Duelo, que representas finales y comienzos. En este momento quiero llorar, lo que pudo haber sido (añadir aquí lo que convenga) Aunque es duro, necesito romper mi conexión con (añadir aquí lo que convenga) para que pueda continuar mi camino de crecimiento. Asumo la lección y aprendo. Madre Luna, te pido que me ayudes a liberar la esperanza que he llevado durante tanto tiempo, y aceptar lo que he sabido desde hace mucho tiempo, que no hay esperanza de que (añadir aquí lo que convenga) Ella cambia todo lo que toca, y ahora tocan cambios. Que todo lo que pongo en esta vela y esta piedra ayunden a mi duelo.

Canta, llora, ríe, aplaude, toca música, la idea es liberar el dolor. Toma una piedra negra a tu elección y deja que tus lágrimas caigan en ella, centra tus sentimientos en ella, para que se “llene” de aquello que necesitas alejar.

Después del ritual, toma una ducha hasta sentirte limpio. Deja que la vela se consuma y entierra sus restos junto con la piedra lo más lejos de tí que sea posible.


Bibliografía:

Libro de sombras de arikelilla

Publicado el 21/11/2010 21-11-2010

Huérfana de tu sombra

Y es que, cuando regresé de andar por tus Bosques, me quedé huérfana de tu sombra.

Vuelvo como un papelillo al viento a recorrer Tus lugares, y a pensarte. En estos días, muchas han sido las veces, junto al Tor, en los caminos, dónde mi alma ha volado a buscarte. Todo el mundo sabe que yo soy devota de H. pero también tengo una indescriptible conexión con tres arquetipos masculinos que en mi se funden, se abrazan y se siente. Herne, el Cazador. The Greenman. Cernunnos.

Astado que recorre los senderos más profundos de los bosques, pastor y guía de los animales salvajes. Tu nombre resuena en mi interior como un tambor, cuando me adentro en cualquiera de esos lugares que son sagrados desde el anochecer de los tiempos. Te siento tan cercano, observando tras los árboles, mientras camino.

¿Cómo no sentir la presencia del Dios en cada lugar verde? ¿Tras cada árbol que se inclina en los valles? ¿En el agua que salta entre las piedras silenciosas en la noche? Siento Tu latir en mis pies descalzos, mientras mis zapatos han perdido su sentido al llegar a tus dominios; siento Tu respiración acompasada cuando la mía se vuelve errática en los ascensos a Tus riscos; siento tu aliento insuflado de vida en el canto de los pájaros que se mueven en esa realidad que dejo atrás al cruzar tus espacios.

Te presentas en mis sueños, cuando llevo días sin dormir, y me miras con esos ojos verdes, escondidos en la maleza mientras tu risa se hace eco de las aves que trazan círculos imposibles en los cielos. No te alcanzo, no llego. Pero persistes como la presa que acecha, tras cada rincón oculto, y me miras, y yo tiemblo. Como el fuego que quema mis huesos, estás dentro de mi ser, corres por él, salvaje, removiendo a tu paso mil emociones inefables. Deslizando Tu presencia, en cada brizna de hierba que se mueve, en cada noche de niebla que se levanta. Que la A sólo arranca el Grito, de la garganta que te busca y te nombra.

He pasado tantas noches en tus campos, donde nada aterra y todo se teme, donde la vida aúlla dejando constancia de Tu existencia. He pasado tantas noches bajo las estrellas, pisando Tu manto, que cuando pasan los días, siento como si me arrancaran las raíces y vuelvo a traerte a mi mente, desde mi alma, como si tuviéramos un pacto firmado desde el día en que nacieron las estrellas. Y doy gracias por sentirte y verte tan presente en cada paso. Que mi alma te pertenece, eso Tú ya lo sabes, desde que dijiste “sea”.

Herne, Greenman, Cernunnos. Fuente poderosa y clara de toda la existencia. ¿Cómo se puede describir la sensación que ahoga y alienta a la vez? Ese pellizco en el alma, cuando tras tus huellas andamos los caminos más secretos. Ese silencio complejo, lleno de sonidos armónicos que desprenden los bosques que te llenan…

Cuando regreso, cuando vuelvo al asfalto, este me rechaza y me escupe. Torpes pasos que pronto se hacen a tus subidas y piedras, a tus líquenes en las rocas, al deslizante silbar de tus aires. Porque, siempre, invariablemente, cuando regreso de andar por tus Bosques, me quedo huérfana de tu sombra.